Carmen Iglesias Ha sido nuestro Alfiler de Oro de este año.

(Madrid, 1942) Historiadora del pensamiento político. Ingresó como estudiante de la Universidad Complutense en 1962; al final de su licenciatura recibió el nombramiento de profesora ayudante cerca del profesor Luis Díez del Corral y redactó la tesis doctoral “Conexiones entre política y ciencia natural en el siglo XVIII”.

Posteriormente ha escrito trabajos sobre Rousseau, Montesquieu, Comte y fenómenos tan básicos para comprender debidamente el mundo moderno como son la Ilustración o los nacionalismos. Es catedrática de Historia de las Ideas y Formas Políticas en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid; desde 1996, ejerce como directora del Centro de Estudios Políticos y Constitucionales. En 1984 fue nombrada tutora de la infanta Cristina en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología.

Entre otros muchos cargos y honores, en su currículo destacan en especial dos entradas: en 1989 ingresó en la Real Academia de la Historia, y en el año 2000 fue elegida académica de número de la Real Academia de la Lengua Española. Con un discurso sobre las relaciones entre historia y literatura, ingresó en esta última institución el 30 de septiembre de 2002 para ocupar el sillón E que dejara vacante Gonzalo Torrente Ballester. La obra colectiva Símbolos de España, coordinada por la historiadora, obtuvo en 2000 el premio Nacional de Historia.

Ha comisariado varias exposiciones, entre las que cabe recordar las dedicadas a Carlos III y la Ilustración (1988) y Felipe II y su época (1998).

Ha sido nombrada Cronista Oficial de la Villa de Madrid el 30 de marzo de 2011.

 

En la última foto, Carmen Iglesias, ahora en 2015, ha sido nombrada Directora de la Academia de Historia. Es la primera mujer Directora en los tres siglos de vida. Su reto es abrir la sociedad y modernizar una institución anquilosada para muchos y alejada de la ciudadanía. Cuenta con pocos medios y tanta sabiduría como empuje. “quiero que se conozcan todas las joyas de la casa, su magnífica Biblioteca, casi toda digitalizada, sus formidables pinturas, con visitas guiadas, puertas abiertas y una red de amigos”.