Este año nuestro Alfiler de Oro se lo hemos dado a una gran actriz. Nuria Espert. Es una mujer afable y amable. Viéndola así parece increíble que pueda tener esa fuerza en los escenarios.

El acto, celebrado en el Hotel Carlton de Bilbao, ha congregado además de a un gran número de Asociadas, a representantes institucionales y políticos, profesionales y del ámbito empresarial de reconocido prestigio, como el alcalde de Bilbao, Ibon Areso; el consejero de Justicia y portavoz del Gobierno Vasco, Josu Erkoreka; las secretarias generales del PSE-EE y del PP del País Vasco, Idoia Mendia y Nerea Llanos, respectivamente; y la presidenta del PNV de Bizkaia, Itxaso Atutxa.

Nuestra Presidenta Magdalena Múgica, hizo un repaso a la trayectoria profesional de Nuria Espert, que atesora mas de 170 premios a lo largo de su carrera. La ha definido como “la gran dama de la escena”. Comentó que con “talento, inteligencia, ímpetu y tesón” la actriz ha llegado a lo más íntimo de nuestro ser para hacernos llorar y reir. Y nombró algunos de los premios que ha recopilado a lo largo de su carrera.

Acto seguido la Presidenta le impuso el Alfiler de Oro, y le dio el Diploma. La asociada, escultora, Dolores Ortega, le entregó en persona, la escultura representativa de la Asociación.

Nuria Espert paso a agradecer el galardón y nos hizo una semblanza del trayecto personal de su vida.

Núria Espert i Romero (Hospitalet de Llobregat, 11 de junio de 1935) es una actriz española de teatro, cine y ópera. También ha asumido papeles de dirección de teatro y ópera.

Nació en Hospitalet de Llobregat (Barcelona) el 11 de junio de 1935. Estudió Bachillerato en el Instituto Maragall barcelonés. Completó sus estudios con música e idiomas. En plena adolescencia, con tan solo 16 años se iniciaba en el teatro aficionado y ya en la década de 1950 tuvo ocasión de interpretar en su Barcelona natal grandes clásicos como La vida es sueño (1950), de Calderón de la Barca  o Los empeños de una casa (1952), de Sor Juana Inés de la Cruz,  El jardinero de Falerina (1953), de Calderón de la Barca; o Romeo y Julieta (1953), de Shakespeare, adaptada al catalán por Josep Maria de Sagarra;  que compaginaba con autores en catalán como El marit vé de visita (1951).

Su gran oportunidad le llega en 1954 cuando es reclamada para sustituir a la actriz Elvira Noriega en Medea. El triunfo que cosecha por su interpretación en el Teatre Grec de Barcelona  fue aliciente para dedicarse a la interpretación de forma profesional.  Durante los siguientes años. e integrada en la Compañía Lope de Vega que dirigía José Tamayo, se consolida como una de las figuras más destacadas de la escena catalana y española, con sucesivos éxitos en piezas como El caballero de Olmedo (1954), de Lope de Vega; La muralla (1955), de Joaquín Calvo Sotelo; Julio César (1955), de William Shakespeare, junto a Mary Carrillo; Las brujas de Salem (1957), de Arthur Miller;  o Don Juan Tenorio (1958), de Zorrilla, junto a Luis Prendes.

En 1959 crea su propia compañía. Poco después estrena Gigí en el Teatro Recoletos de Madrid, con gran éxito. A la que seguirían, entre otras, Anna Christie.

A lo largo de la década de 1960 forja su sólida reputación como actriz teatral en toda España, con éxitos sobre los escenarios como Las criadas (1969), de Jean Genet.  e interpretando a autores como Bertolt Brecht, Jean Paul Sartre o Alejandro Casona.

No obstante su consagración se la debe al montaje de la obra Yerma, de Federico García Lorca, que estrena en el Teatro de la Comedia de Madrid el 30 de noviembre de 1971, con la que llega a superar las 2.000 representaciones y con la que realiza una gira a lo largo de cuatro años, por entre otros países Estados Unidos, la Unión Soviética y Argentina, dicta charlas de teatro en el Teatro Escuela Central.  En esa línea a lo largo de la década compatibiliza actuaciones en España con giras internacionales. Así, en 1977, representa Divinas palabras de Valle-Inclán, bajo dirección de Víctor García primero en Madrid y luego en Londres.  Al finalizar la década encabeza el montaje de la versión del mito de Fedra del catalán Salvador Espriu.