Este año, hemos querido galardonar con nuestro Alfiler de Oro a la actriz y empresaria Concha Velasco. Fue un día muy intenso, una reunión amena, divertida e interesante. Estaba llena de anécdotas y de personas ansiosas de conocer a esta gran  artista.

Al final del acto, intervinieron la soprano Garbiñe Abendaño y la Pianista Maite Aranguren.

Concha Velasco, nació el 29 de noviembre de 1939 en Valladolid.

Cursó estudios en Marruecos y Madrid antes de incorporarse al ballet de la Opera de la Coruña, desde donde saltó a la compañía de Manol Caracol como artista flamenca y dar su siguiente paso en el mundo de la “Revista” con Celia Gámez.

Indispensable en las comedias españolas de los años cincuenta y sesenta, chica ye-yé. Supo evolucionar para convertirse en los setenta en la protagonista de películas como “Tormento” y “Pim pam pum, fuego” dirigida por Pedro Olea (uno de sus realizadores favoritos) también con papeles como Teresa de Jesús para televisión e interpretaciones en teatro como “Mata Hari” o “Yo me bajo en la próxima ¿y usted?”.

Ha cantado, bailado, interpretado comedias y dramas, presentado programas de televisión y gestionado salas teatrales y todo sin perder su eterna sonrisa. Advierte que la mejor escuela para una actriz es la vida. Dice que el intérprete debe de ser como una esponja que lo absorba todo, Concha Velasco relata una anécdota de sus quince años: “Mi profesor de ballet de entonces me anunció que nunca podría bailar la muerte del cisne hasta que no tuviera 30 años por lo menos, hasta que no hubiera amado, tenido hijos y sufrido amarguras y alegrías. Con el paso del tiempo he comprobado que mi profesor tenía razón”.